Estamos observando cambios significativos, en algunos casos alarmantes, que nos desafían a comprometernos con urgencia con esta etapa del desarrollo humano de una manera distinta a lo que lo venimos haciendo.
Temas como: ansiedad, auto flagelo, alimentación, ludopatía, sexualidad, embarazo, bullying, inteligencia artificial, redes sociales, entre otros, merecen un cambio de paradigma en el acompañamiento y en las formas de tránsito.
Creemos necesario proponer una mirada interdisciplinaria (neurociencias, alimentación, salud reproductiva, otras) para comprenderles aún más, y aportar al bienestar de las adolescencias y sus relaciones interpersonales, desde el lugar que nos toque.